Los efectos del Teletrabajo en las Personas

El teletrabajo es una forma de trabajo a distancia, en la cual el trabajador desempeña su actividad sin la necesidad de presentarse físicamente en la empresa o lugar de trabajo específico. Modalidad que ha aumentado notoriamente desde el Contexto Covid-19.
De acuerdo al estudio realizado por la consultora Criteria durante el mes de abril de este año 2020, aplicado a distintos perfiles de trabajadores deja ver una realidad incierta. Por la parte de los empleadores, los intentos instalados para readaptar esta “nueva realidad de sus trabajadores” no han sido suficientes puesto que el problema de fondo no se resuelve, generando “una bomba de tiempo”.
Entre los nuevos focos de conflicto se señalan los siguientes:
- El sentido de urgencia actual en las tareas: Lo que se resume en el aumento de la “presión” recibida por parte del trabajador para concretar tareas habituales.
- El aumento de las horas de trabajo: Por la acumulación de trabajo v/s las responsibildades previas que cada uno tiene en sus funciones. A ello se suma la compatibilidad de lidiar con las responsabilidades inherentes en la casa (conciliación casa-trabajo).
- La competitividad entre pares: Referido a las diferencias que se visualizan entre aquellos trabajadores que tienen hijos versus los que no tienen hijos y la dedicación al trabajo. Claramente se traduce en mayor o menor productividad, lo que aumenta el nivel de frustración en los trabajadores, frente al reconocimiento de su trabajo.
- La culpa: Aparece la sensación de sentirse perseguidos frente a la falta de fiscalización presencial, lo que hace pensar en los trabajadores que sus empleadores pudiesen pensar que estuvieran en casa sin trabajar lo suficiente, lo que termina angustiando frente a tener que estar más pendiente de las tareas y tener que estar contestando rápidamente a todo para demostrar que si se está trabajando.
- El miedo: A perder la fuente laboral, temor que aumenta en el aislamiento y la falta de comunicación. Al no estar “ahí” no se sabe qué está pasando.
- La hiperconexión: Presencia de fatiga producto de que la alta actividad de las plataformas en las que se conectan todo el día, sin mayor descanso. Todo el día se está conectado por Whatsapp, Teams, emails, teléfono, no hay forma de escape. Por otro lado las reuniones por video llamadas, chats y llamadas telefónicas han aumentado en un 50% durante la Pandemia.
- La soledad: Referida al trabajo en equipo, al extrañar el intercambio de ideas, pensar, discutir, construir en conjunto.
- El abuso: Frente a los tiempos de descanso y desconexión, los espacios para “vacaciones” en donde no se puede disfrutar del descanso; personas con licencias médicas interrumpidas por “las urgencias del trabajo”.
- Espacio de trabajo: La imposibilidad de encontrar en el hogar un espacio tranquilo, sobre todo en aquellos casos de familias con niños.
- Mayores gastos: No todas las empresas se han hecho cargo de los insumos básicos que implica el teletrabajo, lo que aumenta la carga de sus trabajadores, además del aumento en consumos básicos para hacer el trabajo; aumento de compra de comida rápida por falta de tiempo, gastos que antes no se contemplaban.
Sin duda todo lo anteriormente expuesto, evidencia una realidad compleja. Más allá de la flexibilidad que supuestamente implica el teletrabajo, no se miden los esfuerzos adicionales y el aumento de estrés en las personas.
Si te sientes identificad@ o conoces de algún familiar, amig@ o ser querido que se encuentre atravesando por este tipo de dificultades y que no puedan sobrellevar esta carga, es importante pedir ayuda profesional, con el fin de recibir apoyo y contención emocional a fin de poder sobrellevar estos problemas.
Un abrazo,
Psicóloga Rossy Miranda.