La época de Navidad y los impactos emocionales

La Navidad es una época del Año especial, esperada por muchas personas, sin embargo es la fecha que más sentimientos de estrés, soledad, depresión y ansiedad presentan las personas.
¿Por qué ocurre esto?
En parte por las expectativas que creamos frente a lo que significa la navidad, lo que implica el sentimiento esperado de “estar más alegres, más expectantes”, lo que al no experimentarse de tal manera puede hacer que las personas generen mucha frustración por sentirse “distintos”.
Esta época de fin de año genera altas expectativas, ya que como es el último mes del año tendemos a hacer una especie de “balance” de cómo ha sido nuestro año, evaluamos y comparamos con años anteriores. Claramente esta situación en el contexto de Covid-19 que vivimos este 2020 hace que probablemente nuestra evaluación no sea tan satisfactoria como esperaba o que muchos de los proyectos pensados o planificados para este año no se hayan podido concretar, lo que genera una sensación de desesperanza y ansiedad.
Por otro lado, la presión social sobre el consumo en navidad, los regalos, las compras, arremeten el sentido de la Pascua y traducen esta festividad en una estresante y agotadora, aumentando los niveles de tensión de las personas.
Con todo lo anterior presente, es evidente que nuestros estados emocionales se van a ver alterados en este periodo, sin embargo la invitación es a no perder el sentido final de esta festividad.
Apoyar a quienes estén viviendo situaciones difíciles en este periodo, por ejemplo: familiares sin red de apoyo, conocidos que puedan estar atravesando un duelo cercano, amigos que puedan estar atravesando quiebres familiares o de pareja, cambios bruscos en sus vidas, pérdidas de empleo, etc. No esperar que puedan sintonizar con el “ambiente navideño”, sino que brindar espacio para que puedan asimilar los cambios que puedan estar vivenciando.
“Disfrutar del momento, de manera simple, aprovecha
r el espacio para demostrar afecto, para entregar cariño, apoyo a quienes puedan necesitarlo” y con quienes queramos compartir esta instancia.
Un abrazo,
Psicóloga Rossy Miranda.