Baja Tolerancia a la Frustración y autoestima en niños con TDAH

La frustración se explica como una respuesta emocional en nuestro organismo cuando se produce un fracaso en un acto, deseo o esperanza de algo anhelado, esto en relación a las expectativas que cada persona tiene de ello.
Según el reconocido autor, Abraham Maslow, en el desarrollo su la Teoría de la Motivación, explica que “La frustración se produce cuando las expectativas del individuo no coinciden con los hechos reales”.
En el caso de los niños, específicamente en aquellos con Déficit Atencional e Hiperactividad, la tolerancia a la frustración se vuelve todo un desafío, ya que si bien se encuentran mayormente expuestos a situaciones frustrantes durante su desarrollo, éstas se potencian con las exigencias que demanda la actividad escolar, donde el/la niñ@ al esforzarse y no poder controlar como quisiera, se desespera, desmotiva y pierde interés por continuar trabajando.
Por ello es importante por parte de los padres y personal educativo comprender esta condición y apoyar a los niñ@s.
Hay niñ@s que pueden manifestar que les cuesta realizar ciertas actividades y pedir ayuda asumiendo de ante mano que no son capaces de efectuar dichas actividades con éxito, pudiendo frustrarse fácilmente, romper hojas cuando algo no le sale, tirar los objetos, pelear etc.
Otros niños tratarán de esconder sus sentimientos frente a la incapacidad de efectuar alguna tarea, evitarán cometer errores demandando en forma excesiva la necesidad de instrucciones y orientación por parte de los padres y docentes para obtener resultados “aceptables” , se da mayormente en el caso de las niñas que de los niños y su conducta se expresa en una alta ansiedad por alcanzar un rendimiento académico deseable, aunque en lo concreto su esfuerzo no refleje los resultados que desea, frustrándose cuando no logran cumplirlo.
En cambio, otros niñ@s mostrarán una actitud de tipo arrogante y/o prepotente con la finalidad de esconder la imagen negativa que tienen de sí mism@. En este último ejemplo se encuentran los niñ@s rechazados por sus pares y/o adultos, quienes lo perciben como egoístas. El/la niñ@ cuanto más pobre sea su autoestima peor será su comportamiento y por ende aparece nuevamente el rechazo; ciclo que necesita ser visibilizado para prestar una mejor atención a su problema y ayudarlo con este sentimiento tan incómodo.
Espero estos consejos les sea de utilidad y siempre frente a cualquier inquietud o dificultad, se debe pedir ayuda profesional, a fin de disminuir y atender estas necesidades.
Atentamente,
Ps. Rossy Miranda.